Autor: Bill Knott
Quien suspira aquí es olvidado.
La fruta más vacía de la saliva adorna las piedras, palabras madurando en tu boca hasta un desperdicio de silencio.
Quien habla aquí lee un texto que descarga la pantalla de la uña de su dedo, a través de la cual nada es tan visible como el vidrio.
Por el memorial debemos arrodillarnos para recoger cada flor entre sus modificadores: pero para hacer esto uno necesita una mano despojada de todo uso, de todos los comercios: como el nuestro no es.
Vistas: 2
