Autor: Bill Knott

(No silábicos)
En retrospectiva la trágica naturaleza del mar es un sabor llorado demasiado a diario; agotados por la ruptura de la libertad; los ojos tienen otros secretos para ver y de uso más profundo para el detritus dentro de nosotros: el brillante efluvio de ego se seca, sumergido como está en riqueza, aquella médium sanadora.

Culpa al destino, recuerdos en la playa… Pedrusco puesto en el bolsillo o fragmentos de caracol, cada memento nos transporta como nosotros a él. La cápsula del tiempo contiene cada intervalo del atardecer. El océano observa su propio charco.

Vistas: 2