Nos habíamos descolgado del 71 en movimiento y caído desde un paracaídas solitario, confeccionado con tela de bikinis de ahogadas por besos excesivos, enaguas robadas de las terrazas, bombachudos de gimnastas míticas de los clubes barriales nacidas como nosotros en una tierra calcinada que arrimaba el verano. Olíamos a fritanga y a almidón húmedo; éramosVer más ⟶
Categoría: Novelas
Novelas cortas de autores comprometidos con la realidad social actual o de su época.
La amante casada
Leí en los viejos periódicos de los días cuando fue nuestro primer amor nuevo y dulce de abril, qué lindo florecía y profundo crecía. A pesar del tiempo adverso, y nuestro asombro ante la luna, las estrellas y la belleza más allá de la alabanza de cómo todo florecía ante nosotros: y todo lo queVer más ⟶
El viejo nadador
A menudo paseo en la playa donde una vez, tan moreno de miembros, el aire mordiendo, el oleaje rugiendo, me llamaron a nadar.Veo mi vieja y abundante juventud donde los oleajes se inclinan y se derraman, y aunque ya no pruebo más la espuma otros nadadores lo harán.Oh, buena y exultante fuerza para encontrar elVer más ⟶
La intrusa
Mientras me sentaba para filtrar mis sueños y encontrar la palabra que necesitaba vino una feliz interrupción con insistencia a ser escuchada. Parado al lado mío había una muchacha sonriendo, medio tímida y medio seductora, suave la blanca sugerencia de su pecho, la escapada estaba en su ojo.«No debo ser tan invadido” (enojado luego grité)Ver más ⟶
Canción en una silla de dentista
Bendigo todas las alegrías, pero confieso que hay un estremecimiento mayor, lo que hace el dentista cuando detiene el zumbido y apaga el torno.Su motor zumba a lo largo de mis encías, su zumbido excavador, salivo y gorgoteo esperando vibrar hasta el hueso.Oh, ¿salvará él este diente cóncavo o ahora decidirá remover más decadencia? ElVer más ⟶
Nuestra casa
Sería tuya si pudiera construir la pintoresca y antigua vivienda que deseo, con libros y retratos valientemente llena y sillas junto a un fuego abierto, habitaciones de paredes blancas con velas encendidas, ¡me acuesto despierto para pensar en ella!Un cuadrante para las horas soleadas, un jardín de flores a la vieja usanza, digo caléndulas yVer más ⟶
Solo una cuestión de tiempo
Tiempo que se desliza hacia abajo, dulce, rápida y superficial corriente, aquí, como una roca, yace esta tarde a través de tu ansioso flujo. Así deberías quedarte, profundizado y represado, para dejarme respirar y ser. Tu compleja fluencia, tu destello que corre debería hacer una pausa, y circular ociosamente, quieto y claro: el rato enVer más ⟶
Elegía escrita en un depósito rural de carbón
El horno toca a muerto por la caída del vapor, el suministro de carbón está virtualmente hecho, y a este precio, incluso no parece que pudiéramos afrontar otro mónton. Ahora se desvanece la brillante y apreciada antracita, los radiadores pierden su temperatura: como se disponen los enfermos en semejante noche helada, “las cortas y simplesVer más ⟶
Quemando hojas en primavera
Cuando hojas marchitas son perdidas en las llamas, sus fantasmas arremolinados, una fina neblina azul, sopla a través de los matorrales desde donde vinieron en días otoñales de luz de ámbar.El fresco corazón verde del bosque recibe su tenue, difusa y fantasmal respiración, en las hojas jóvenes hereditarias ven su feliz vida en la muerte.MisVer más ⟶
¿Qué diría Freud?
No fue a propósito que perforé mi dedo o la enfermera rió. Ella se disculpó tres veces y me dio un pinchazo de algo que era una disculpa más sincera. La persona que me condujo a casa dijo que mi sonrisa era un tótem manchado que siguió su cuerpo esa noche en que se arqueóVer más ⟶
The Smiths, como yo los entiendo
Hay una caja en el hospital en la cual depositar niños que no parece que vayan a ganar el premio nobel. Ellos acunan a su hijo pasando la caja, aunque él haya nacido con una fábrica de almohadas donde debería estar su corazón. Esa primera noche, ellos se turnaron para poner sus orejas en suVer más ⟶
Movimientos súbitos
La cabeza de mi padre se transformó en un misterio para él. Finalmente tenemos algo en común. Cuando él mueve su cabeza sus ojos se agrandan como rosas llenas con la conmoción de primavera. No hace mucho él era un hombre que tenía sopa de tomate para el almuerzo y salpicado con la seriedad deVer más ⟶
