En la oscuridad donde el muchacho se sentaba, él ve el río Chicago. Levanta su mano. Pregunta si la metáfora debería arder. El dice que el fuego es la base de todas las formas de la boca. El pregunta, ¿por qué llenas al chico con tu andar? No sabía que un chico había sido agregadoVer más ⟶
Etiqueta: beso
Cerca pero lejos
Ella vaciló, se detuvo y giró, pensando en sus ojos, las profundas ventanas grises de su corazón, estaban húmedos, pensé que se suavizaban con un nuevo arrepentimiento para advertir en los míos miserias no dichas, y como una oración se levantó desde mi corazón y luchó en mis labios en la fuerte red de vergüenza,Ver más ⟶
Colina, la
Sin aliento, nos lanzamos a la colina ventosa, reímos al sol, y besamos el adorable césped. Tu dijiste “Pasamos por gloria y éxtasis, viento, sol y la tierra permanecen, los pájaros cantan bajo, cuando seamos viejos, seamos viejos…” “Y cuando muramos habrá acabado todo lo que es nuestro, y la vida ha de arder aVer más ⟶
Amor
El amor es una brecha en las paredes, una puerta rota, de donde viene ya no ha de volver, el amor vende la orgullosa ciudadela del corazón al destino. Ellos han conocido la vergüenza, quienes aman sin ser amados. Aún entonces, cuando dos bocas, sedientas una de la otra, encuentran saciamiento, y la agonía esVer más ⟶
El sapo y el balón dorado
Ella dejó caer su balón dorado en el manantial y le rogó a un sapo fresco que lo recupere, para lo cual besó su horrible boca abierta, incluso, él apenas podía creerlo. Y viéndolo transformado a su figura principesca, que había sido encantado por brujas, ella sabía que jamás podría amar a otro hombre niVer más ⟶
Largas oportunidades
¿Quién sabe cuántas millones de galaxias hay? Y cada una tiene incontables estrellas en ella, y cada una gira a través de lejanas eternidades, bajo el umbral del infinito. ¿Quién sabe cómo es que con todo aquel espacio para vagar yo haya encontrado este átomo que gira y salta, en que impronunciable luz solar, espumaVer más ⟶
Muérdago
Sentado bajo el muérdago (mágico muérdago, verde pálido), una última vela ardiendo bajo, todos los bailarines dormilones se fueron, sólo una vela ardiendo, sombras acechando en todas partes: alguien vino, y me besó allí. Yo estaba cansado, mi cara estaría cabeceando bajo el muérdago (mágico muérdago, verde pálido), ninguna pisada, ninguna voz, aunque solo, justoVer más ⟶
Fleurette
(Habla el canadiense herido) ¿Mi pierna? Me la cortaron por la rodilla. ¿La perdí? Bueno, de algún modo. Verás que la tuve desde que nací, y últimamente un callo diabólico. (Casi sonrío con alegría al pensar cómo engañé a aquel callo.) Pero andaré cojeando muy bien. No es eso, es mi rostro. Oh, sé queVer más ⟶
Cambio de mar
Vi a un sacerdote en batán negro venir a nuestra playa dorada, y me estaba dando dolor de espalda, temerosa de que eligiera predicar y reprenderme por mi único atuendo, un hilo dental y un corpiño. Y entonces lo vi quitarse y doblar tímidamente su oscura sotana, y una por una se quitó sus ropasVer más ⟶
He descubierto que eres como
He descubierto que eres como la lluvia, que plumerea los campos asustados con el polvo de sueño superior, golpea fácilmente el pálido garrote del viento y arremolina justamente las almas de las flores, golpea el aire con frialdad pronunciable, hechos de luz verde espeluznante con nuevos amarillos, frágiles y enflaquecidos, se bandean y empujan enVer más ⟶
Tu beso
Tu beso, amada, fue para mí, como si todas las flores de Arabia, y cada rosa fresca y fragante, que hayan soplado, vayan a soplar o soplen, habrán captado toda su dulzura, y la habrán vertido sobre una taza perfecta, para que yo la beba… ¡bésame de vuelta!
