La pelea

De pronto, luego de la pelea, mientras esperábamos, descorazonados, silenciosos, con la mirada baja, sin mover los párpados ni los dedos, ambos desesperados, pero con la esperanza contra toda esperanza de desmentir la palabra que nos separaba: mientras el silencio de la habitación se hacía cada vez más denso a nuestro alrededor, cada uno seVer más ⟶