Las horcas del sueño de cama doble

Manejando por el ardiente matorral del campo el último otoño vi un halcón crucificado sobre una valla con alambre de púa.Supongo sería un tipo de aviso a otros halcones, diciendo desde las páginas de una revista femenina exitosa “Ella es hermosa, pero quema todos los mapas de tu cuerpo. No estoy acá por elección propia”.Ver más ⟶

Un dedo levantado

¡Qué! ¿tú azotas bribones? ¿Tú, cuya sangre de alcantarilla llevas, en su oscura, deshonrosa corriente, suficiente de prolíficas pajareras, germinas para servir a una entera eternidad de términos? ¿Tú, por cuya espalda se esforzaron las varas y garrotes antes de que el hacha las hubiera cortado de la arboleda? ¿Tú, el joven cuyo esplendor brillanteVer más ⟶