Autor: Clark Ashton Smith
Uno con su fervor ha de informar al mundo, y uno con su lamento: uno ve una mañana alegre, inquietante, uno escucha el susurro del gusano.
Hermes desconocido, cuya mano asiste a mi trabajo, y llena mis sueños de temor, a través de ti soy el doliente par de Midas, primero de los alquimistas.
Convierto el fino oro en hierro incorruptible, y el paraíso en infierno; entre las mortajas de nubes y relámpago descubro un cadáver querido; y construyo sobre las orillas del cielo sarcófagos imponentes y orgullosos.
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