Como el latido del tren el ágil lenguaje revolotea los labios de la azafata polaca en el asiento de la esquina, el sol oscilante y menguante ilumina sus pestañas, forma su esbelta vivacidad de huesos. Pelo, salvaje y controlado, corre hacia atrás: y gestos como esos robles ingleses titilan por las ventanas de su hablaVer más ⟶
