Autor: Clark Ashton Smith

He olvidado, quien una vez tuvo parte en el otoño y en la tristeza del otoño, aún el año rojo alumbra la hoja, pero no el silencio de mi corazón.
Cuando los álamos toman el fuego pasajero y lo lanzan sobre los cielos ventosos, escucho, sumido en solitarias conjeturas, en esperanza de oír una lira desvanecida.

Valientemente, en alguna mañana otoñal, la hoja más alta arderá en llamas y morirá, pero en mi corazón un extraño suspira, se despierta solo con una tristeza extraña.
En vano las hojas caídas acarician un laúd perdido entre las rosas, y el delicado roce de los pétalos esparcidos lo dejará mudo y sin temblor.

Vistas: 2