Autor: Christopher Morley

El más grandioso poema jamás conocido es uno que todos los poetas han superado: la poesía, innata, no contada, de solo tener cuatro años.
Aún lo suficiente joven para ser una parte del gran corazón impulsivo de la Naturaleza, nacido camarada de un pájaro, bestia y árbol, e inconsciente como la abeja… Y aún con razón adorablemente habilidosa, cada día un nuevo paraíso a construir, ¡explorador eufórico de cada sentido, sin desmayo, sin pretensiones!

En tus inmaculados ojos transparentes no hay conciencia, no hay sorpresa: aceptas los extraños enigmas de la vida, pero aún conservas tu extraña divinidad.

Siendo, aquello ahora te absorbe, todo armonioso, unidad, integral, se desmenuzará en pedazos desconcertantes… ¡Oh, contradicciones del ingenio!

Y la Vida, que pone todas las cosas en rima, te hará poeta, también, a tiempo… Pero hubo días, ¡oh, tierno elfo, cuando tú eras la misma Poesía!

Vistas: 2