Autor: Christopher Morley
Cuando pequeñas y cansadas cabezas se han ido a sus camas, cuando todas las buenas noches y oraciones han sido dichas, de todas las hadas buenas que envían a los niños a descansar los pequeños títeres son los que más amo. Si tu almohada está grumosa, o caliente, delgada y plana, los pequeños títeres saben justo para qué están: ellos inflan la almohada, toda suave, fresca y gorda. ¡Los pequeños títeres la engordan!
Los pequeños títeres son hadas de camas, no tienen nada para hacer salvo observar cabezas durmientes, ellos bajan las sábanas y te arropan bien, ¡y ellos bailan en tu almohada para desearte una buena noche!
No importa qué problemas han molestado el día, aunque tu muñeca se haya roto el brazo o la mascota haya escapado, aunque tus manitos estén negras con la tinta que fue derramada… los títeres están esperando en manta y colcha.
Si tu almohada está grumosa, o caliente, delgada y plana, los pequeños títeres saben justo para qué están: ellos inflan la almohada, toda suave, fresca y gorda. ¡Los pequeños títeres la engordan!
