La tumba de Shakespeare

‘Doggerel’ pensó él ‘hará para los guardianes de la iglesia, preciosa y suficiente poesía para no ser desperdiciada’, y la rimó toda con una sonrisa torcida: ‘Cuida estas piedras. Maldito sea el que mueva mis huesos, agarraré las manos de albañiles y sepultureros’. ¿Pero por qué al buen hombre le preocupa? Porque desea quietud. ElVer más ⟶

Shakespeare y Cervantes

Obituario, 23 de abril de 1616 ¿No es extraño que en esta fecha común dos titanes de su era, de todos los tiempos, deban renunciar juntos a este estado mortal, y ascender como dioses, inmaculados y sublimes? ¿Deberían mutuamente rendir al fantasma y tomados de la mano reunirse con el invitado celestial de Júpiter? ¡QuéVer más ⟶

pago tardío

 Una bala de rifle a través de la página y en la tumba de Shakespeare. El hierro arrollador presionando contra el interior del brazo, el grito sin cabeza, la dalia desplegándose, notas de un sucio diario, la pesadilla del león a las 2.30 p.m. El verano atravesó los árboles como un tanque. Estrujé mi corazónVer más ⟶