Amor Eterno

¡Oh Amor, tu Judas de alma martirizada! ¡Tú, Vida, proxeneta de la ramera pintada! Las mentiras más repugnantes que abundan en tu corazón iluminan profusamente el pergamino rojo de tus labios, donde está escrito el secreto de nuestro destino, de mortales lamentos inmortalizados por ti, y sabiduría, por tu vieja perfidia, traída a la vidaVer más ⟶

Sobre la muerte de Smet-Smet, la Diosa-Hipopótamo

Canción de una tribu del Antiguo Egipto (Los sacerdotes dentro del Templo) ¿Ella estaba arrugada, enorme y espantosa? Ella era nuestra Madre. ¿Ella era lujuriosa y lasciva? Pero un Dios, no tuvimos otra igual. En el día ella estaba oculta y lerda, pero al caer la noche gemía en la sombra, nos estremecimos y dioVer más ⟶