El trompetista de la nada, empleado para mantener nuestra razón embotada, anulada y vacía. Este hombre de viento, espuma y flujo venderá las mercancías de cualquiera que lo recompense bien. Alabando cualquier cosa que le paguen por alabar, él caza siempre lo más novedoso, de los modos más inteligentes para que lo dorado se veaVer más ⟶
