Maleficio evitado

Donde las mandrágoras, llorando desde el pantano sin luna, contaron cómo una bruja, con ojos de lechuza o vampiro, encontró, y cada raíz maliciosamente gorda arrojó a su caldera esperando, en mi conocimiento robado, escapando al mundo de los hombres, un vapor como de algún tanque infernal trepó a través de las estrellas y allíVer más ⟶

Escucha…

Hay un golpeteo en el cráneo, un alarido silencioso e interminable de algo golpeando en la pared, y gritando “¡déjenme salir!”   Aquel prisionero solitario nunca oirá una respuesta. Ningún camarada en la eternidad podrá escuchar su grito frenético. Ningún corazón puede compartir el terror que asalta a su monstruosa oscuridad. La luz que seVer más ⟶