Hogar

Volví tarde y cansado anoche a mi pequeño cuarto, a la larga silla, el fuego y la penumbra confortable. Pero mientras entraba suavemente ví una mujer allí, la línea del cuello, mejilla y barbilla, la oscuridad de su pelo, la forma de alguien que no conocía sentada en mi silla. Me paré un momento fieroVer más ⟶

Sueños de fuego

Recuerdo aquí junto al fuego, en los rojos y azafranes parpadeantes, ellos vinieron en una tina destartalada, peregrinos en sombreros altos, peregrinos de mandíbulas de hierro, atravesando corrientes por semanas en mares batidos y los capítulos azarosos dicen que estaban contentos y cantaban a Dios. Y así desde que los hombres de mandíbula de hierroVer más ⟶