Dejame ir solo a la caldera, quédate sin el terror del calor. Iré desnudo adentro, porque esto es dulce, en las extrañas profundidades de la zona más caliente. Yo no temblaré en el hueso más frágil, no notarás un destello de derrota, mi corazón no ha de temblar de encontrar a su destino, mi bocaVer más ⟶
Etiqueta: fuego
El amor de la ciudad
Por un breve momento dorado raro como vino, la graciosa ciudad se arrastró a través de la línea, ajena al color de mi piel, olvidando que yo era un invitado extranjero, ella se inclinó a mí, para conquistar mi hostil corazón, me atrapó apasionada en su mullido pecho, la grandiosa, orgullosa ciudad, me capturó conVer más ⟶
Hogar
Volví tarde y cansado anoche a mi pequeño cuarto, a la larga silla, el fuego y la penumbra confortable. Pero mientras entraba suavemente ví una mujer allí, la línea del cuello, mejilla y barbilla, la oscuridad de su pelo, la forma de alguien que no conocía sentada en mi silla. Me paré un momento fieroVer más ⟶
Fuegos de otoño
En los otros jardines y por todo el valle, ¡veo el rastro de humo de hogueras de otoño! Sobre el verano placentero y todas las flores del verano arde el fuego rojo, las torres de humo gris. ¡Canto una canción de estaciones! ¡Algo brillante en todas! ¡Flores en el verano, fuegos en el otoño! Ver más ⟶
Ejércitos en el fuego
Ahora las lámparas brillan por la calle, débilmente suenan los pies cayendo, y hasta el azul cae lentamente cerca de los muros y árboles del jardín. Ahora en la caída de la penumbra el fuego rojo pinta la habitación vacía: y cálidamente mira al techo y parpadea detrás de libros. Ejércitos marchan junto a torreVer más ⟶
Matilda, que decía mentiras y fue quemada hasta la muerte
Matilda decía mentiras tan espantosas que lo hacía a uno jadear y estirar los ojos; su tía, que desde muy joven había guardado un estricto cuidado por la verdad, intentaba creerle a Matilda: el esfuerzo por muy poco la mata, y lo hubiese hecho, si ella no hubiese descubierto esta flqueza. Por una vez, haciaVer más ⟶
Troncos de fuego
Nancy Hanks sueña junto al fuego, sueña y los troncos chisporrotean, y las lenguas amarillas trepan. Líneas rojas chupan su camino en parpadeos. Oh, chisporroteen, troncos. Oh, sueña, Nancy. Es tiempo ahora para un niño hermoso. Es tiempo ahora para que venga un hombre alto. traducción: HM
Sueños de fuego
Recuerdo aquí junto al fuego, en los rojos y azafranes parpadeantes, ellos vinieron en una tina destartalada, peregrinos en sombreros altos, peregrinos de mandíbulas de hierro, atravesando corrientes por semanas en mares batidos y los capítulos azarosos dicen que estaban contentos y cantaban a Dios. Y así desde que los hombres de mandíbula de hierroVer más ⟶
Para tí
La paz de grandes puertas sea para tí. Espera en las perillas, en los paneles oblongos. Espera por las grandes bisagras. La paz de grandes iglesias sea para tí, donde los ejecutantes de altos órganos practiquen viejos adorables fragmentos, solos. La paz de grandes libros sea para tí, manchas de hojas de trébol prensadas enVer más ⟶
Páginas de fuego
Leeré cenizas para tí, si me lo pides. Miraré el fuego y te diré desde las grises pestañas y fuera de las franjas y lenguas rojas y negras, te diré cómo el fuego viene y cómo el fuego corre lejos como el mar. traducción: Hugo Müller
Baño
Un hombre vio el mundo entero como una calavera sonriente y huesos cruzados. La carne rosa de vida se marchita en todos los rostros. Nada cuenta. Todo es una falsedad. Polvo al polvo y cenizas a cenizas, y entonces una vieja oscuridad y un silencio inútil. Así él lo vio todo. Luego fue a unVer más ⟶
Las cinco adoraciones
Te alabo, Dios, cuyos rayos se inician más allá de la luminosa estrella matinal: Nowit asali fardh salat assobhi allahu akbar. Te alabo, Dios, el feroz y moreno, ¡cabalgas al mediodía hacia la guerra! Nowit asali fardh salat assohri allahu akabr. Te alabo, Dios, cuyas flechas lanzan su radiación real sobre la cicatriz: Nowit asaliVer más ⟶
