Por arriba del desfiladero la voz del mar se apagó y cesó. Escuchamos un nuevo ruido lejos por encima de nosotros, vago y metálico, debió haber sido la voz de algún pájaro descontento encamado en una matriz de largos silencios. Al final llegamos a una pequeña cabaña perdida en las secuoias, un hombre viejo sentadoVer más ⟶
