Bendigo todas las alegrías, pero confieso que hay un estremecimiento mayor, lo que hace el dentista cuando detiene el zumbido y apaga el torno.Su motor zumba a lo largo de mis encías, su zumbido excavador, salivo y gorgoteo esperando vibrar hasta el hueso.Oh, ¿salvará él este diente cóncavo o ahora decidirá remover más decadencia? ElVer más ⟶
Etiqueta: canción
Canción para una casa pequeña
Estoy contento de que nuestra casa sea pequeña, no demasiado alta ni demasiado ancha: estoy contento de las mariposas revoloteando, sintiéndose libres de entrar. Nuestra pequeña casa es una casa amigable. No es tímida o vana, charla con los árboles parlantes, y hace amigos con la lluvia.Y hojas veloces lanzan un resplandor verde contra nuestrasVer más ⟶
Canción de guerra de sir Giles
¡Ey! ¿Hay alguien que quiera cabalgar conmigo, sir Giles, el señor de las barreras?Es bueno escuchar el tintineo de armas, el aleteo de estandartes lindo de ver, ¡ey! ¿hay alguien que vaya a cabalgar conmigo, sir Giles, el señor de las barreras?Los leopardos y lirios son lindos de ver, “St. George Guienne” muy bueno deVer más ⟶
Una canción de muerte
¿Qué viene aquí despertando de oeste a este? ¿Y quiénes son esos, los que marchan lento y serios? Cargamos el mensaje de que los ricos están enviando de regreso a quienes ordenaron despertar y conocer. No uno, no uno, ni miles deben asesinar ellos, sino uno y todos si anochecieran el día.Le pedimos una vidaVer más ⟶
En prisión
Cansadamente, lúgubremente, la mitad del día ondean los grandes estandartes en lo alto sobre la piedra, extraña e inquietantemente suena la canción del viento, inclinando los mástiles de los estandartes. Mientras, en completa soledad, observando la chispa del agujero legal yazgo, con la vida toda oscura, los pies atados, manos encadenadas rápido a la piedra,Ver más ⟶
Canción de quietud
Bebe hondo, bebe hondo de la quietud, y en los márgenes del mar no recuerdes tu viejo malestar ni todas las miserias que vendrán. Más calmo que nieblas, y frío que ellas, que pliegue sobre pliegue por el opaco valle son enrolladas, aprende a ser.El pasado –fue un sueño febril, un sueño de borracho llenoVer más ⟶
Canción de amor de mañana negra
En danzas de amor, en danzas de amor uno retrocede y uno avanza, uno se calienta y uno se enfría, uno se vuelve más dubitativo, otro más atrevido. Uno da lo que el otro necesitó una vez, o necesitará, ahora desapercibido. Uno está aferrado, compacto, creciendo por dentro mientras el otro está fluyendo, derritiéndose. UnoVer más ⟶
Canción de amor no lírica
Es tiempo de dar eso de mí, lo que no podía al principio: para ofrecerte ahora al final lo menos y lo peor de mí: menores, el absurdo preserva, las curvas finales de la concha, un documento conservado al fondo de un armario, una lata oculta bajo el piso, orgullos y hesitaciones recalcitrantes: para apilarlasVer más ⟶
Canción del atardecer
Por un rato que sea suficiente: la sonrisa receptiva, aunque el esfuerzo esté en su interior.Por la cálida habitación compartida a luz de vela, esto se ve más allá de la vergüenza, posible ahora, a la noche, yéndote a tu casa. Oculta por el día y formada por fuegos moribundos, que se pusieron grises, queVer más ⟶
Legado
En el sur, durmiendo contra la droguería, gruñendo bajo camiones y estufas, tambaleándome y sobre los ojos desorbitados de la temprana noche misteriosa. Frunciendo el ceño borracho, ondeando, moviendo una mano o ceja. Danzando, arrodillado alcanzando, dejando que una mano descanse en sombras. Agachado para beber o mear. Estirándome para trepar empujándolos a los caballosVer más ⟶
Un traje
‘Te haré uno’, dijo él, ‘y ajustalo perfectamente a ti’. Entonces casi podía sentir la plomada del tweed fruncido golpear mi talón, mis hombros como una ballesta o los brazos de una escama bajo la chaqueta, toda mi figura realineada en modos en que me ajustaba al suelo.Entonces aunque un traje era la última cosaVer más ⟶
La juventud canta una canción de capullo de rosa
Dado que los hombres se ponen tímidos al fin, y no les importa un bledo si viene la primavera o pasó el otoño, o cómo cae la lluvia fresca, no llego a ninguna flor pero arranco, no levanto ninguna copa pero bebo, porque una boca es el mejor de los dulces para chupar, el vinoVer más ⟶
