Autor: Clark Ashton Smith
Por algún extraño antepasado he consumido en una antigua estrella perdida los frutos de esto, y escarcha y polvo comulgan en el beso de amor, con mi yo abandonado enterrado.
Apagado como la noche y el Leteo, el gran fuego con el que mi espíritu ardía en soles más señoriales, lega solo cenizas, guardadas durante mucho tiempo en una urna para alimentar los oscuros altares del deseo.
Oh, alma, no todas las estrellas más lejanas podrían llenarte, ni cualquier dios restringir tu obstinada voluntad ni silenciar ésta, tu boca, con el vino del paraíso.
Cuán fatigosamente, cuán humildemente anhelarás desde la baja Tierra una tumba eterna, ¡y del polvo su antiguo analgésico!
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