Autor: Clark Ashton Smith
Más allá del lejano muro de Cathay, mil leguas a través del cielo, las estrellas escarlata y las mañanas mueren, las lunas doradas y atardeceres caen.
A través de arenas sulfuradas los camellos cargan fardos de seda, enjaezados de pieles y piedras, a las tierras azules y ardientes.
Y ah, la canción que cantan los conductores el rato que dejan atrás leguas de desierto… Una canción que ellos cantaron en la vieja Cathay, antes de que la juventud hubiera dejado al rey más viejo.
Ants que el amor y la belleza envejecieran, y la maravilla y el romance volaran en alas irisadas a mundos desconocidos, a estrellas de oro no descubiertas.
Y yo sus palabras extrañas aprendí, y seguí pasando el muro solitario, donde lunas doradas y atardeceres caen, como en una canción de antaño.
