Autor: Clark Ashton Smith

Belleza implacable, inclinándose desde un trono sublime. Has reclamado mis labios con besos intensos como la nieve: ahora a través de mi arpa los temblores vienen y van, de cosas no sacudidas con urgencias de tiempo, ahora desde las montañas lunares, viejas y solitarias, en sueño observo el vecino mundo remoto, o floto en las sombrías aguas de Urano, luego de un sol-estrella de zona en zona.
¡Sí!, en su alabanza, la severa, la temible, cuyo amor es como la luz de nieves lejanas, cuyos caminos son difíciles, ¿qué será de ella? Yo, desolado con la Belleza, y deshecho, digo que la Muerte no es tan fuerte para cambiar o arruinar, y el Amor y la Vida no tan deseados como ella.

Vistas: 4