Autor: Clark Ashton Smith
Donde las mandrágoras, llorando desde el pantano sin luna, contaron cómo una bruja, con ojos de lechuza o vampiro, encontró, y cada raíz maliciosamente gorda arrojó a su caldera esperando, en mi conocimiento robado, escapando al mundo de los hombres, un vapor como de algún tanque infernal trepó a través de las estrellas y allí quedó atrapado como si su brillante mirada se velara de nuevo.
A pesar de la red, pensé que ellos conocían, horrorizados, la trama más sigilosa en la que todo sonido aún estaba… Luego brotó, como si la noche encontrara aliento renovado, un viento junto al cual las estrellas fueron desencantadas… Allá lejos, escuché el grito del mal frustrado, una bruja que gemía sobre su brebaje cuajado.
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