Autor: Agencia Maldita Realidad
Entrevista desde el Metropolitan Detention Center (MDC) de Brooklyn
El secuestro del presidente venezolano fue un evento que impactó profundamente en la redacción de Maldita Realidad. Nos pareció que teníamos que redoblar esfuerzos y ejercer un periodismo de rigor inclaudicable para arribar a fuentes originales que nos expliquen de primera mano que aconteció el 3 de enero de 2026 en la madrugada caraqueña, más allá del criminal acto de guerra, crudo y mafioso, ejecutado por el emperador del mundo.
Conseguimos entonces por iniciativa de uno de nuestros hackers de lujo un listado de la población penitenciaria en la célebre cárcel federal neoyorkina, donde Maduro ha sido encerrado en una celda roñosa y austera, mientras a Cilia la llevaron a un espacio de mujeres, impidiéndoles verse y sometiéndolos a vejámenes típicos de los racistas lúmpenes que gobiernan Estados Unidos, siendo tal vez la fechoría más conspicua del geronte plutócrata genocida.
Enterados de esta situación analizamos los prontuarios de los internos del reducto neoyorquino, evaluando a la vez sus currículums como candidatos a ser enviados especiales de nuestra prestigiosa agencia. Y así vimos que el perfil de Luigi Mangione era el más apropiado. Está en cana por matar a un CEO trumpista y por venir de una familia perteneciente a la mafia imperial ya le aseguraron que no irá a la silla eléctrica. Por ahora lo alojan allí y subrepticiamente nos comunicamos con él para ofrecerle el trabajo y que armara una entrevista con Maduro. Ayer recibimos su desgrabación, enviada por un servicio especial de FedEx. Con dificultades por el ruido del ambiente (por el cual se pudo percibir una tortura a un interno, una buena venta de drogas concretada por el Mayo Zambada, y el rumor de que Diddy Combs iba a organizar una fiesta adentro del Centro antes de ser condonado por Trump, y que por un asunto perverso iban a invitarlo a Maduro), la oportunidad surgió en un recreo vespertino, en un patio sucio y cercado de alambres de púa:
Luigi Mangione: ¿Cómo está, don Nicolás?
Nicolás Maduro: Pues muy mal, hermano, con mucha tristeza, aquí me ve prisionero de los yanquis, perdiendo el petróleo de mi pueblo, avizorando como están estrangulando a Cuba…
LM: ¿Tiene esperanza de que Trump lo indulte, de recuperar la conducción de Venezuela?
NM: Si eso ocurre será por las buenas gestiones de la presidenta encargada Delcy Rodríguez. Confío en ella como Chávez confió en mí. La lucha y la guerra siguen. Trump alardea mucho pero consigue poco, su imperio enfermo y decadente está dispuesto a destruir la humanidad, fíjate cómo siguen con el genocidio en Gaza y Cisjordania. Me siento afortunado de estar sano y fuerte porque voy a presenciar el derrumbe de un villano de película del cual soy una víctima más. En este caso el espectáculo y el circo estadounidense se alimentan de mi secuestro y tengo para darles de comer a los buitres de su periodismo carroñero.
LM: Señor presidente, ahí veo que los guardiacárceles se están aprestando para venir a dispersarnos e interrumpir nuestro recreo. Prométame que podremos proseguir esta entrevista mientras casualmente nos toque el paseo vespertino en este patio de mierda. Para el final, una pregunta del staff de Maldita Realidad: Pérez Esquivel, premio nobel de la paz argentino, pidió que resguarden sus derechos humanos, mientras el mafioso fiscal Carlos Stornelli pidió su extradición al país de los gauchos. ¿Qué opina de Milei y en qué se está transformando Argentina?
NM: Ay, a mis hermanos argentinos, no saben cómo los compadezco, sé que tienen más inflación que Venezuela y que les quitaron todos sus derechos laborales y sociales. Así es el fascismo, por más que lo disfraces de anarcocapitalismo o de todas las artimañas y salvajadas del necrocapitalismo contemporáneo, perverso y rastrero, ruin y satánico, como se revela en los archivos de Epstein o se encarna en la personalidad de mi secuestrador… Yo creo que los Ches Guevaras, los Maradonas, los Perones o hijos de Perón, se van a levantar y van a acabar con la casta grotesca y cipaya de los hermanos Milei.
