Autor: Christopher Morley

Para hacer esta pequeña casa por mi cuenta no la podría hacer sólo por ley. Aunque el pacto y la escritura transmiten honorarios absolutos, como dicen los abogados, hay ritos domésticos al lado, junto a los cuales esta casa es santificada.
Por el fuego encendido en el hogar, por los pensamientos plantados en el jardín, por comida y por el tranquilo descanso de esos ojos marrones que amo mejor, y por un brillante regalo de vino de amigos, dedico ésta, mi casa. Cuando todos menos yo están en una cama suave, me arrastro por mi tranquila morada, una corona de humo de tabaco azul (un encanto que el mal nunca rompió) y traigo mi ritual a un final dándole refugio a un amigo.

Vistas: 4