Sobre nombrar una casa

Autor: Christopher Morley

Cuando me convertí en propietario tuve que darle un nombre a mi casa.

Pensé en llamarla “Los álamos”, o “Contrarreloj”, o “Abejas de terciopelo” o “Sólo más allá de una estrella” o “Como quieras, “Si te gusta”, o “Nicotina” o “Pan con queso”, “Luna llena” o “Puertas entreabiertas”.

Pero aún busco algún sutil encanto, alguna runa que cuide mi techo del daño y mantenga alejado al diablo, un pensamiento de esto, ¡y estaré salvado! He inscripto mis membretes, La casa donde están los ojos marrones.

Vistas: 1