Autor: Christopher Morley
Había dos pronombres alegres y nada los perturbaba. Hasta que se encontraron, caminando afuera. Un verbo conjugativo.
Los pronombres, niño, éramos Tú y Yo, podríamos también confesar. Pero, ah, verbo que haces travesuras, ¡dejo que adivines!
Vistas: 1
