Autor: Bill Knott
Nuestro amor ha escogido su gesto apropiado, el cual cuando es visto en el medio de todos los gestos, no eligió parecer casi insignificante.
El gesto que nuestro amor ha elegido apropiado, ambos discrepamos sobre si teníamos otra opción, en medio de todos los otros parece insignificante.
Nos incumbe entonces obliterar todos los gestos excepto este insignificante, elegido por nuestro amor por sí mismo sin dudar.
Está en nosotros obliterar todos los otros gestos, aunque se arracimen gruesos como presentaciones de guerra y sacrificio en el aula de una escuela.
Sin embargo, el uso del gesto elegido de nuestro amor para la obliteración de todos esos gestos extraños está prohibido, debemos hallar otra cosa para borrarlos.
Nuestro amor ha elegido su gesto apropiado, el cual cuando es visto en ausencia de todos los otros gestos parece convocar lo opuesto de lo insignificante.
