Autor: Bill Knott
a S.
La luz se desparramaba en jirones por la cama, sólo tu despertar podría hacerlo por completo, reanudando su atuendo cotidiano, su rol que parece desgastarse de la noche a la mañana…
El destino latente como pesos sobre cortinas de teatro, qué alma es cosida aquí para ser finalmente derrotada, desvestida de esos disfraces. Pero si estamos desnudos por tal atuendo como llantos en este lamento por la fragilidad del sol, ahora me atrevería a sacudirte hasta agitarte… para cubrirte con mi sombra, cuyo mito ex-machina queda todo mío, mío, y por lo tanto separado del tuyo.
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