Autor: Agencia Maldita Realidad
Los dueños de la inmobiliaria que se apoderó de Gaza organizaron otra fiesta en Mar-a-Lago para fin de año. El genocida israelí Netanyahu está viajando a Florida para reunirse mañana con su socio, nada menos que el emperador del mundo Donald Trump. Los gerontes genocidas no pueden evitar juntarse para planear sus crímenes del año que viene.
Ahora resulta que Netanyahu quiere reanudar la guerra con Irán, y volver a atacar sus arsenales de misiles balísticos que impactaron en Jerusalem y Tel Aviv. Para Trump, la prioridad es comenzar las obras de la Riviera que llevará su nombre, en la campaña de branding presidencial más costosa y asquerosa de la historia.
Esta vez la fiesta va a durar hasta los festejos de fin de año, y ya contrataron para la ocasión a la cochina nobelada y otras meretrices de alta estirpe. El genocida hebreo ya le adelantó al emperador que Irán reparó sus sistemas defensivos, y que “hay que hacerlos mierda de nuevo”.
El séquito de militares y mercenarios avezados que llevará el líder judío a Estados Unidos le ofrecerán al emperador un portfolio de opciones para agredir a Irán, desde la habitual retórica guerrerista y racista que emplea Trump cada cinco minutos, al lanzamiento de varias bombas atómicas en distintas ciudades iraníes. “Todas las opciones están arriba de la mesa” –como le gusta ufanarse al emperador, quien acaba de decidir el vencedor en la contienda electoral de Honduras.
El socio israelí intuye que Trump no desea una confrontación con Irán pero sabe que atacará y asesinará de cualquier modo, siendo la confrontación bélica la esencia de la existencia de su estado genocida, descartando los informes de numerosos analistas de la estrategia y armamentística contemporánea y las guerras híbridas, donde advierten que las amenazas de Irán no se pueden tomar en serio, y que pueden tomar el control aéreo del país persa cuando se les antoje.
Por su parte, el emperador quiere ver resultados en el terreno, en los hechos. Su Junta de Expertos y amantes de la paz que pretende conformar por ahora está en pañales, y el protectorado que pensaba legarle a Tony Blair se desdibuja en la profunda crisis humanitaria que atraviesa la franja de Gaza, con todos sus habitantes sin techo, en estado de inanición, deambulando sin rumbo como zombies haitianos atacados por los pandilleros armados por Estados Unidos.
Israel está orgulloso de la liberación de rehenes alcanzada y la recuperación de los cuerpos de sus muertos. En efecto, según Gal Hirsch, coordinador de la agencia de recuperación de cautivos y desaparecidos del gobierno, sólo les falta localizar el cuerpo del policía Ran Gvili, el último rehén israelí en Gaza. Desde su perspectiva, sólo falta garantizar el desarme completo de Hamas y el envío de tropas yanquis para que empiece la reconstrucción de una nueva Gaza, amiga y socia del Estado de Israel y el pueblo judío.
Otro tema que tocarán en la fiesta, entre una pernada y otra a reputadas modelos sometidas como ellos a cirugías estéticas hasta el gaznate, es la coordinación de los ataques israelíes en el Líbano, donde también se le exige a Hezbolah su entrega completa y sumisión a las victoriosas e invictas fuerzas armadas de Israel. El ejército libanés, más flojo y cipayo que el argentino, ya aseguró que se está avanzando notablemente gracias a los misilazos y golpes decisivos de Israel que aniquilan sobre todo a mujeres y niños.
Y es que el viernes un palestino atropelló a un hombre y apuñaló a una mujer en una aldea al norte de Israel. El atacante fue herido por un civil en la escena y llevado a un hospital. El ministro de defensa Israel Katz, a raíz de esta timorata respuesta de un lobo solitario, ordenó sitiar la ciudad de Qabatiya, lugar de origen del palestino malogrado, y se esperan bastantes masacres en venganza por el episodio para la semana que viene, que reducirán aún más la población cisjordana aniquilada a cuentagotas.
Sobre todo esto se charlará en la fiesta de fin de año de los socios inmobiliarios y gerontes genocidas.
