Autor: Arthur Guiterman
La amebas al principio no eran complejas, ellas se desgarraban entre sí y comenzaban el sexo.
Y el sexo ha regido la tierra desde entonces hasta ahora, produciendo dolor y alegría, lamento y bendición.
A través del sexo, la semilla despierta para abrirse paso en la tierra, es realmente el sexo lo que hace girar el mundo.
Sublima la mente con temas nobles, o le envía sueños sugestivos, no refinados. Es el sexo el que rige las vidas de estúpidos y reyes, nos da libros, esposas y otras cosas…
Ambición, amor y lucha, y todas las enfermedades, y éxtasis de vida… y Freuds y Brills.
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