Autor: Alvaro Correa
Estados Unidos pidió apoyo en las Naciones Unidas para expandir el despliegue militar en Haití y acabar con las pandillas financiadas por el Departamento del Tesoro, así como financia a bandas de guante blanco, como la de Toto Caputo, Macri y Milei. Este apuro surge ante el evidente fracaso de la misión liderada por fuerzas kenyatas, explicando su presidente William Ruto, que se quedaron ya sin recursos humanos y materiales.
La alianza de pandilleros que controla casi todo Puerto Príncipe ha forzado el desplazamiento de la mitad de la población, y ha disparado el hambre en toda la nación caribeña.
En un evento organizado por Kenya y Estados Unidos, Ruto declaró que nunca lograron cumplir el objetivo de contar con 2.500 hombres bien equipados en el terreno: “En estos quince meses logramos abatir a muy pocos pandilleros, y cometimos un montón de errores en nuestras incursiones a barrios carenciados. Confundimos a criminales con zombies deambulando en escenarios apocalípticos. Además, los vehículos y armas que nos proporcionaron los yanquis estaban deteriorados y fueron la causa de la muerte de muchos soldados kenyatas. Ningún otro país nos ayudó, nos dejaron muy solos en un territorio que desconocíamos. Nos expusimos a riesgos peores que los que tiene hoy un periodista suelto en Gaza” –peroró Ruto.
En la nueva misión que el organismo internacional exánime enviará a Haití habrá soldados salvadoreños y panameños, dominicanos y colombianos, mercenarios retirados de fuerzas armadas, un rejunte de la peor escoria que forma parte de los ejércitos de Trump.
Estados Unidos está interesadísimo en ejercer su rol imperial y policial en el Caribe, y está dispuesto a afrontar una escalada bélica en varios frentes, conocedor de las riquezas ocultas en lugares paradisíacos como los que ofrece Haití. Además de Prince y de varias empresas militaristas del complejo industrial estadounidense, participarán en la conquista miembros de grupos fascistas neonazis que acudieron a las exequias en homenaje al influencer Kirk.
Llamamos al presidente del Consejo Presidencial Transicional, Laurent Saint-Cyr, hoy la autoridad máxima reconocida por el 2% de la población que no pertenece a ninguna pandilla: “La situación de inseguridad en Haití es el principal obstáculo para organizar las elecciones que llevarán a la culminación del actual período de transición hacia un coloniaje conveniente .Nosotros queremos que vengan nuevas fuerzas que terminen con la pesadilla de los maleantes, pero hay que contemplar lo que dijo Ruto. No se pueden repetir errores y empeorar las cosas, como siempre ocurre cada vez que vienen fuerzas de intervención extranjera, que suelen acabar sembrando el cólera, malaria, cometiendo todo tipo de violaciones y asesinatos, y consumiendo drogas y armas exquisitas para ambientes hostiles”.
