Autor: Paul Hostovsky
Todo lo que debía preocuparnos era dónde almorzar. Teníamos tiempo, dinero, salud, felicidad. La búsqueda de almuerzo por una ancha avenida con restaurantes, en cada esquina era lo único que nos debía preocupar. Y todavía tú te preocupabas por todo, desde la guerra en Medio Oriente a ISIS, a la sepsis de los asteroides, al histriónico desorden de personalidad de tu hija, del cambio climático a los trols. Por favor pasa la ensalada de rúcula, dije. Hubo una breve pausa mientras me observabas apilar lechuga, piñones, tomates cherry, pedazos de aguacate maduro en mi plato. Luego tú reanudaste tu preocupación por los osos polares, el déficit, la influenza, Corea del Norte, Rusia, el invierno nuclear mientras yo contemplaba por la ventana de un fino restaurant en una ciudad de vidrio en la segunda década del siglo 21 y masticaba.
