Autor: Paul Hostovsky
No amas que es una cosa, la miseria del otro lado desbordándose, formando charcos como líquido de transmisión o sangre, forzándonos a frenar porque es todo tan irresistible, tan infeccioso que no podemos mirar y no podemos dejar de mirar las catástrofes hermosas –hermosas por la manera en que ellas nos reúnen sobre sí-, en un mundo donde todos y cada uno de nosotros estamos atrapados aquí sin saber por qué, esperando y rezando por que todo se aclare en algún lugar arriba, las manos ocultas de ángeles cargando escobas, cargando camillas, y grúas con cabrestantes, no exactamente despejando pero aclarando de algún modo antes que lleguemos, de modo que nunca sabremos en este tiempo de vida qué era lo que estuvimos esperando o la razón de nuestro largo sufrimiento.
