Autor: Andrés Melamed
El presidente chino Xi Jinping invita a líderes mundiales al foro de seguridad regional Organización de Cooperación de Shanghai (SCO), donde se expondrá su alianza solidaria con el sur global, en plena era Trump donde Estados Unidos está intentando recuperar su hegemonía global a base de la imposición de aranceles, sanciones o genocidios.
Además del líder ruso Vladimir Putin y el indio Narendra Modi, con quienes Jinping mantendrá una reunión trilateral de suma importancia para el futuro de la humanidad, varias figuras destacadas del bloque Brics asistirán a Tianjin para continuar construyendo relaciones sanas y prósperas con el gigante asiático.
«Xi va a demostrar que el nuevo orden internacional ha comenzado, y que los ataques de Estados Unidos contra China, Irán, Rusia y demás países del eje del mal no van a tener el efecto esperado. Los Brics han mostrado que no se someterán al yugo yanqui recargado de Maga”.
Este año será la Cumbre más grande desde que se empezó a hacer en 2001. Además de revisar medidas de seguridad y contraterrorismo, se establecerán tratos de cooperación militar y económica con todos los asistentes.
Analistas y think tanks occidentales, básicamente los europeos y estadounidenses, consideran que los Brics no han producido grandes cambios con su “cooperación”, empleando hacia este término en particular un tono cínico y burlesco, aunque advierten que estamos en tiempos erráticos, con un mafioso gagá en la Casa Blanca que reemplazó a un demócrata cagón. Y cuando Estados Unidos tuvo la oportunidad histórica de dar vuelta la espalda a 500 años de sociedad patriarcal con la elección de una negra encantadora como Kamala Harris, volvió el millonario y bufonesco truhán a imponer condiciones en el escenario político estadounidense.
Manoj Kewalramani, director del Programa de Investigación del Indo-Pacífico del Instituto Takshashila de Bangalore, opinó que la visión e implementación de lo que deciden en esas cumbres se tornan un poco difusas, aunque les ayuda a su proyección narrativa y a mantener bien firme su autoestima y preciosos los caminos de la Ruta de la Seda.
Le preguntamos cómo veía a Modi y nos dijo que está molesto con las últimas amenazas y sanciones de Trump, y que cree va a amigarse con Jinping y está dispuesto a condenar el genocidio de Israel en Gaza y Cisjordania. Su prioridad ahora es amigarse con China y encarar la cooperación en el comercio, retirar las tropas de la frontera, aumentar la cooperación ante el cambio climático, y propiciar una mayor participación de la gente, con encuentros presenciales, no robotizados ni subyugados a la IA, con líderes del denominado Sur Global, el más explotado, colonizado y esclavizado por la hegemonía estadounidense.
«En esta cumbre se verá hasta qué punto el mundo está cambiando, o todo es una ilusión óptica, y continuará prevaleciendo el necro-narco-tecnocapitalismo del desastre, liderado por Estados Unidos. Por lo pronto, Modi regresará a la India luego de la cumbre y Putin permanecerá unos días descansando en una provincia china, tomándose una merecida pausa tras tres años de guerra intensa con la OTAN y los nazis ucranianos” –concluye su análisis Kewalramani.
