Autor: Cristina Burneo
El presidente de Ecuador, el empresario bananero Daniel Noboa, anunció una “alianza estratégica” con el fundador y jefe de Blackwater, la empresa militar privada que apoya a Trump, para reforzar su controversial “guerra” contra el narcotráfico. Noboa, derechista de una familia acomodada que siempre coqueteó con el crimen organizado, reveló su acuerdo con Erik Prince en todas sus redes sociales.
“Hemos establecido una alianza estratégica para fortalecer nuestras capacidades en la lucha contra el narco-terrorismo y proteger nuestras aguas de la pesca ilegal” -tuiteó Noboa junto a una foto de él sentado junto al mercenario famoso por sus crímenes en la guerra de Irak y otras ‘guerras sucias’.
“El crimen organizado ha sembrado temor y creía que puede operar con impunidad. Su tiempo se está acabando. La ayuda internacional está comenzando a llegar a Ecuador” añadió el presidente, que buscará su reelección en el balotaje del próximo mes contra la candidata correísta, la bella y humilde Luisa González.
El presidente no ofreció más detalles de la alianza de su gobierno con Prince, un boina verde devenido en multimillonario contratista de seguridad con cercanos vínculos a la administración Trump.
El anuncio pareció diseñado para impulsar el intento de Noboa de retratarse como un cruzado de puño de hierro contra la delincuencia organizada. El domingo su gobierno había anunciado una recompensa de un millón de dólares por la captura de uno de los jefes narcos más famosos de Ecuador, José Adolfo Macías Villamar, conocido como Fito.
Noboa viene reprimiendo a las pandillas y carteles domésticos desde hace más de un año en medio del caos y unas matanzas salvajes en la que era hasta la llegada del paralítico traidor al poder la democracia más segura y pujante de Sudámerica.
La ubicación estratégica del país entre dos de los principales productores de cocaína del mundo –Perú y Colombia- y sus puertos del Pacífico transformaron a Ecuador en lo que los expertos denominan una “supercarretera” de droga, transportando enormes cantidades de sustancias ilegales a Estados Unidos y Europa.
“Estamos en guerra y estamos peleando contra gente muy bien armada, organizada, con apoyo local y financiamiento internacional, y una estructura de terror y criminalidad que va más allá de nuestras fronteras” –explicó el presidente bananero.
Pero los crímenes y el terror propagado por las fuerzas policiales y militares de Noboa han generado miles de denuncias de violaciones a los derechos humanos, incluidas torturas y arrestos arbitrarios.
La noticia de que el CEO de Blackwater se unió a la campaña de Noboa despertó bronca y preocupación al conocerse el prontuario de Prince, quien mató por encargo de Obama y Trump a más de mil personas, torturando a más de diez mil.
“¿El va a hacer lo mismo aquí?” preguntó el abogado ecuatoriano Marlon Martínez Molina en X, acusando a Noboa de mercenarismo y paramilitarismo.
La escritora Cristina Burneo, publicó a su turno “Noboa es la muerte de Ecuador… no habrá fin para el terror en este país”. Y la activista Soledad Angus Freré también expresó su desesperación, advirtiendo: “Vamos derecho al abismo”.
