Autor: Robinson Jeffers
No está mal. Déjenlos jugar. Dejen que las armas ladren y los bombarderos hablen sus prodigiosas blasfemias. No está mal, es tiempo elevado, la violencia descarnada es aún el señor de todos los valores del mundo.
¿Qué sino el diente del lobo talló tan finamente los miembros del antílope? ¿Qué sino el temor le dio alas a los pájaros, y el hambre enjoyó con tales ojos la gran cabeza del azor? La violencia ha sido el señor de todos los valores del mundo.
¿Quién recordaría el rostro de Helena careciendo del terrible halo de lanzas? ¿Quién formó a Cristo sino Herodes y César, las crueles y sangrientas victorias de César? Violencia, el señor sangriento de todos los valores del mundo.
Nunca lloren, déjenlos jugar, la vieja violencia no es demasiado vieja para engendrar nuevos valores.
traducción: HM
