El ermitaño

Autor: Davies, William Henry

Lo que mueve a ese hombre solitario no es el estallido de olas que rompen tan fuerte contra el arrecife, ni el rugido del trueno, cuando esa voz viajera es atrapada por rocas que lo transportan bien lejos. No es el gruñido del roble en la flor de la vida, cuando el relámpago golpea su sólido corazón a polvo, ni estanque congelado cuando, derretido por el sol, súbitamente rompe su brillante corteza
Lo que mueve a ese hombre cuando el murciélago ciego golpea su ventana, cuando se sienta solo a la noche, o cuando el pequeño pájaro suena como alguna bestia grande entre los muertos, hojas secas tan frágiles y ligeras.
O cuando las polillas en su golpeteo nocturno de la almohada tan pesado soplan él teme que sus huesos se romperán, o cuando un ratón adentro de los empapelados, viene como un tigre crujiendo por las piedras.

traducción: HM

Vistas: 0