Un hombre-dios ocasiona fatal estampida en India

Autor: Krishnan Murti

Nos enteramos que en India hubo una estampida tremenda. Los fenómenos religiosos que ocasionan muertos por el frenesí requerido para la adoración de un maestro tipo Sai Baba son auténticos eventos malditos que es interesante retratar. Ramkumari, un testigo de 85 años que contactamos mediante un profesor de sánscrito, dijo que con solo una palmada en su espalda, Bhole Baba, el gurú en cuestión, le quitó una piedra del riñón. Aunque no ofreció pruebas de su historia e innumerables milagros similares eyectaron la fe en Baba en los estados norteños.

Bhole Baba es un ex comisario que condujo una reunión en un campo con más de 250.000 asistentes donde se produjo la más fatal estampida de la historia de la superpoblada nación asiática. A Baba también le dicen Anciano Inocente, pero nació bajo el nombre Suraj Pal Singh Jatav. Renunció a la policía en el 2000 para unirse a unos gurúes que son seguidos por millones de indios e indias ávidos de consejos espirituales y curas milagrosas. Se los suele llamar hombres-dios, y muchos han sido cortejados por políticos interesados en la influencia que tienen en la opinión pública.

Entre sus antecedentes se destaca el Maharishi Mahesh Yogi, quien recibió a los Beatles en su ashram[1] en 1967. Algunos de estos gurúes se expandieron más allá de la India, uno de ellos es el famoso Osho, quien vivió y predicó en Estados Unidos a fines de los ’80.  A todos estos gurúes se les atribuyen poderes milagrosos.

“Fui a una de sus juntadas y le dije que tenía un dolor crónico por unas piedras en el riñón desde hacia varios meses. El me sonrió y me bendijo con una palmada en la espalda. La piedra se desvaneció al rato” –contó Ramkumari, que fue vecino de Baba en Bahadurnagar, pequeña aldea de Uttar Pradesh, donde nació el gurú y donde posee actualmente una mansión.

Bahadurnagar sólo tiene cincuenta casas y se halla en medio de campos de maíz y trigo. En la periferia hay un ashram blanco como el peral dirigido por devotos de Bhole Baba. Otra residente de la aldea, Surajmukhi, de 55 años, dijo que la bendición de Baba la ayudó a tener un hijo luego de parir siete nenas. Los hijos son muy buscados en muchas familias indias. “Deseábamos desesperadamente un nene. Entonces fuimos con mi esposo a ver a Baba. Me hizo cantar unos mantras, me dio agua para beber y me palmeó en la espalda. Luego de nueve meses tuve a mi primer hijo varón”.

Acostada en un catre a su lado, la hermana mayor de Baba, Sonkali, flaca y frágil, dijo: “Fue un milagro”.

Baba, formalmente conocido ahora como Narayan Sakar Hari, tiene 72 años, y sus seguidores están esparcidos por el corazón del norte, abarcando Uttar Pradesh, Rajasthan, Haryana y Madhya Pradesh.

Línea a dios

Dos vecinos que lo conocen desde su niñez, incluido Ramkumari, dijeron que él tomó su camino luego de un sueño que tuvo una noche hace 25 años, en el cual un espíritu divino le había concedido poderes sobrenaturales. El dejó la policía en Agra y comenzó a predicar. Baba diría después que tenía línea directa con Dios y que podía canalizar bendiciones divinas a la gente.

“Pronto vimos una hilera de autos trayendo a Suraj Pal a la aldea y desde entonces dijimos que debía ser llmado Baba (anciano)” dijo Ramkumari.

Maldita Realidad quiso contactarse con Baba pero no lo logramos. Un colaborador nos dijo que estaba muy triste y que estaba ayudando a sanar a los heridos y recompensar a las familias de los muertos. La estampida en su reunión del martes mató a 121 personas, la mayoría mujeres, e hirió a alrededor de mil, apiñados en un arrozal cubierto de árboles para escucharlo. La mayoría murió aplastada cuando querían arrojarse a su auto para demostrarle su devoción y cariño, justo cuando se estaba retirando del lugar.

La policía dijo que las autoridades sólo habían permitido la asistencia de 80.000 seguidores, y arrestaron a seis colaboradores de Baba involucrados en la organización del evento. El principal organizador se entregó el viernes a la policía. Según el reporte policial, en los días iniciales de su ascenso a la fama, Baba decía que podía resucitar a los muertos e incluso intentó sacar el cuerpo de una joven de 16 años de un crematorio prometiéndole un milagro a la familia. La policía intervino y el asunto fue arreglado enseguida. Videos de YouTube lo muestran vestido en las tradicionales túnicas o prístinos trajes y corbatas blancos, anteojos de sol deportivos, en una postura que lo aleja de la imagen espartana de la mayoría de los hombres-dios.

Incluso, su influencia es menor a la de otros gurués inidios, como Sri Sri Ravi Shankar y Sadhguru. El gurú del yoga Baba Ramdev, conocido por su estrecha relación con el primer ministroNarendra Modi, dirije la marca de bienes de consumo Patanjali que ha explotado en los últimos años. Dos hombres-dios, Asaram Bapu y Gurmeet Ram Rahim Singh, ambos fueron sentenciados por violación en casos separados, luego de años de conducir a miles de devotos en sus sermones y ahrams.

Dan esperanza a la gente

Los sociólogos dicen que a los gurúes se les suele atribuir poderes sanadores, y que son especialmente populares entre los pobres, enfermos y desfavorecidos. “La gente está insegura –económica, socialmente, y en cualquier ámbito” –dijo Dipti Ranjan Sahu, sociólogo de la Universidad de Uttar Pradesh. “Está el desempleo, privaciones, discriminación, ignorancia, analfabetismo –estas cosas cumplen un rol-. Entonces ven esperanza en el hombre dios, tal vez algún milagro ocurra”.

Surinder Singh Jodhka, que enseña ciencias sociales en la Universidad Jawaharlal Nehru de Nueva Delhi y que ha investigado el tema, dijo “la gente le quiere dar algún tipo de sentido a su vida, y ahí entran los hombres-dios. La gente se siente perdida y buscan algo con lo que identificarse con otras personas, se sienten menos solos así. Esto les da esperanza y están dispuestos a creer en ello”.


[1] Monasterio hindú, o lugar donde el gurú instruye y se cultiva con sus séquitos.

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