La ciudad blanca

Autor: McKay, Claude

No jugaré con ella ni me inclinaré una pulgada. Profundo en las secretas cámaras de mi corazón medito mi odio de toda la vida, y sin recular lo soporto noblemente mientras vivo mi parte. Mi ser sería un esqueleto, una concha, si esta oscura pasión que llena cada uno de mis ánimos, y hace mi cielo en el infierno blanco del mundo, no alimentaría para siempre a mi sangre vital. Veo la poderosa ciudad a través de una niebla, los trenes estridentes que aceleran  a la masa azuzada, las torres, mástiles y chapiteles besados por el vapor, el puerto fortificado por el que pasan grandes barcos, las olas, los muelles, los antros que contemplo, son dulces como amores gratuitos porque yo odio.

 

traducción: HM

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