Casas blancas

Autor: McKay, Claude

Tu puerta está cerrada contra mi cara tensa, y yo soy agudo como el acero con descontento, pero poseo el coraje y la gracia para soportar mi enojo erguido y orgullosamente. Las losas del pavimento arden sueltas bajo mis pies, un salvaje rozagante, por la calle decente, y la pasión rinde a mis signos vitales mientras paso, donde brilla atrevidamente tu puerta encofrada de vidrio. ¡Oh, debería buscar la sabiduría a cada hora, en lo profundo de mi pecho colérico, dolorido y en carne viva, y encontrarla en el poder superhumano de sostenerme a la letra de tu ley! Oh, debo mantener mi corazón inviolado contra el potente veneno de tu odio.

 

traducción: HM

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