Autor: Ambrose Bierce
Oh Abner Doble, cuyo nombre catarral, brote de aquella calaña debería envidiar, es una cosa ruda de decir, pero es lo suficiente simple, tu nombre es para ser estornudado: su aclamación llenará el triunfo hablante de futura fama, con una impedida pronunciación, una bocanada sugiriendo una pizca o dos de rapé, despejaría el tubo y de algún modo desinflama. No, Abner Doble, no obtendrás de mí mi voz e influencia: En cambio alentaré, algún otro hombre, porque cuando mi voz asciende un elevado pináculo de alabanza, y en do mayor sostiene un nombre elegido, no será dicho, mi influencia es sólo influenza.
traducción: Hugo Müller
Vistas: 0
